Desde 1997, el Partido Polular, tras haber utilizado como excusa la formacion de una subcomision para estudiar un anteproyecto de ley sobre parejas de hecho, hace uso de la mentira y la manipulacion para impedir que lesbianas y homosexuales disfrutemos de los derechos que historicamente nos han sido robados, derechos que nos corresponden en tanto que ciudadan@s de este Estado.
No obstante, el pasado 19 de septiembre son presentadas cuatro proposiciones de ley para regular las parejas de hecho por PSOE, IU e IC. El partido que dententa el poder ha votado en contra de todas ellas volviendo a manifestar su rechazo a proporcionar un marco legal que permita la equipacion de derechos entre parejas homosexuales (lesbicas y gays) y heterosexuales. Refugiandose en un proyecto de Ley de Contrato de Union Civil que no termina de concretar, intenta por todos los medios ocultar la realcion afectivo-sexual entre l@s contratantes y hacer oidos sordos tanto a las exigencias del colectivo de lesbianas y gays como a las recomendaciones al respecto de la Union Europea.
Ante esta situacion, cabe preguntarse: ¿quien gobierna en el Estado español?
El Partido Popular, siempre presto a obedecer las llamadas al orden de la Conferencia Episcopal, ha mostrado en este tema no solo su habitual conservadurismo, sino su mas abyecto caracter reaccionario. El desproposito de una Ley de Contrato de Union Civil (C.U.C) no obedece mas que a un desesperado y pactado intento de seguir invisibilizando, mediante la exclusion juridica, a lesbianas y gays. La negativa a reconocer nuestra existencia ha sido el mecanismo de agresion mas recurrente a lo largo de la historia, el P.P. con su C.U.C., continua la agresion historica. Sin embargo, mas alla de un rancio criterio moral de origen religioso, que nada tiene que decir en un Estado democratio y aconfesional, no existe razon alguna para que no se regule la equiparacion de derechos que tenga como consecuencia el matrimonio civil con posibilidad de adopcion.
Un gobierno secuestrado por la dictadura eclesiastica y del capital no puede seguir llamandose democratico. Un gobierno que, en el marco de la democracia española, persista en mantener leyes homofobicas esta violando de manera flagrante los preceptos constitucionales reflejados en los articulos 14 y 9.2.
Consideramos, por todo ello, que las leyes homofobicas que el P.P. se resiste a modificar son tambien terrorismo de estado.